Los alimentos, las dietas y el estado nutricional son determinantes importantes de las enfermedades no transmisibles.
Las dietas poco saludables y la inactividad física están entre las principales causas de las ENT que contribuyen significativamente a la carga mundial de la malnutrición en todas sus formas. Las poblaciones de todo el mundo están cada vez más expuestas a alimentos y dietas que aumentan los riesgos de ENT. Mejorar las dietas requiere enfoques basados en la población, multisectoriales y culturalmente relevantes.
Lo que comemos -y nuestro estado nutricional- incide sobre las enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y la diabetes. Los alimentos, la dieta y el estado nutricional, incluyendo el sobrepeso y la obesidad, también están asociados con la presión arterial elevada, el colesterol en sangre, y la resistencia a la acción de la insulina. Estas condiciones no son sólo factores de riesgo para las ENT, sino también las principales causas de la enfermedad. Tanto la desnutrición como el sobrepeso y la obesidad ponen a los individuos en riesgo de desarrollar ENT y es fundamental abordar la malnutrición en todas sus formas de manera integrada, con un enfoque “para toda la vida".
A nivel mundial, las calorías obtenidas de la carne, azúcares, aceites y grasas han aumentado durante las últimas décadas, y las de alimentos ricos en fibra como los cereales integrales, legumbres y raíces han ido disminuyendo. El consumo de alimentos procesados y de conveniencia continúa aumentando rápidamente en los PIBM. Esta transición nutricional afecta los patrones dietéticos y la ingesta de nutrientes, que influyen en el riesgo de desarrollar ENT.
Los sistemas alimentarios han sufrido cambios dramáticos en las últimas décadas. Está bien establecido que esto ha tenido implicaciones en la nutrición, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental. Los cambios en el sistema alimentario mundial también han tenido consecuencias dramáticas para las ENT al influir en la calidad nutricional de los alimentos disponibles, asequibles y aceptables para los consumidores.
Uno de los principales problemas en la alimentación no saludable, es el consumo de productos procesados y ultraprocesados con excesos de azúcares, sodio y grasas. Por este motivo realizamos acciones para lograr un Etiquetado Frontal de Alimentos que siga las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), a través de una campaña denominada EtiquetadoUy, con el fin de lograr brindar mayor información al consumidor, para que el mismo pueda tomar mejores decisiones en su alimentación, que beneficien su estado de salud y bienestar físico y mental.

